jueves, 2 de julio de 2015

Poesía por Nepal

¿Quién escucha tu corazón en los escombros?/ 
gotas de dharmakaya llenen esa eternidad de silencio entre escombros/ 
desde nuestra voz la presencia en un mantra,
todos los mantras lleguen al escombro donde renazcan todos/ 
Nepal saldrás de tus escombros mientras los puentes se tiendan hacia ti/ 
Renace desde tu gran corazón de dharmakaya/ 
EdnaApo

De un corazón en lamento por Tenzin Wangual Rinpoché
Enseñando el Bön en España
Escucho que un terremoto azotó a Nepal.
Al instante el vello de mi cuerpo reacciona
Un torbellino de tristeza mueve mi corazón
La angustia penetra mi cuerpo.
¿Es este un castigo de el enojo de las deidades locales?
¿O es una destrucción natural samsárica?
¿O simplemente un destino que ha caído sobre nosotros?
Bajo la tierra, colisionan grandes rocas
No puede existir ninguna certeza de ninguna razón.
Una profusión de causas y condiciones
En espacios externos, internos y secretos
Resultan en este desastre elemental parecido a un sueño.
Entre los miles de muertos y heridos
Hombres y mujeres, niños y ancianos.
La madre y su hijo, una vez inseparables ni por un momento
Ahora separados para siempre.
Qué desastroso.
Las parejas unidas en el amor y el afecto
Con sueños de una vida juntos.
Arrancados uno del otro y separados para siempre.
Mi corazón se llena de agonía.

En cada familia, muchos han muerto.
Otros están vivos y heridos.
Todo lo ganado se ha perdido.
Todo lo construido ha colapsado.
Solo, sin amigos, sin esperanza, exhausto.
Un sobreviviente mira el cielo y ve sólo el vacío.
Mira hacia abajo un muro colapsado y ve cadáveres.
Las mentes deambulan sin ataduras como almas entre vidas.
Los padres, gastados por la fuerza, no saben qué hacer.
Los abuelos cercanos a completar sus vidas, satisfechos,
Una vez rodeados de hijos y nietos en sus vidas alegres
Ahora están solos.
Un hogar de generaciones de recuerdos—acabado.
Los monumentos espirituales, patrimonio de objetos sin precio
Convertidos en escombro en un instante.
Me invade la tristeza.
Hay una tristeza descomunal bajo tierra.
¿Quién la escucha? Nadie.
El sonido desaparece como el eco.
Un bebé inocente recién nacido
Que no ha visto la luz de este mundo
Experimenta la vida y la muerte al mismo tiempo.
Es un reto siquiera pensarlo.
Como un mal presagio en un sueño.
Esto también se disolverá.
La gente olvidará gradualmente.
Un día será difícil rastrear lo que ha pasado aquí.
Por eso, en este tiempo crucial, ¡recordemos!
A los fallecidos en Nepal y Tíbet los une una larga historia de amistad.
Hagamos una oración de dedicación y unamos nuestro mérito.
Los sobrevivientes—laicos, monjes y monjas
Unidos, sintiendo desde el corazón la tristeza
Pueden alzar una carga de sufrimiento, ya sea grande o pequeña.
Cada uno de nosotros podemos disipar la obscuridad del otro con compasión.
Cada uno de nosotros podemos atestiguar el luto del otro.
Cuando hemos perdido la manera de seguir adelante y no sabemos qué hacer,
Cuando no podemos ver la luz a causa de la obscuridad del sufrimiento,
En ese momento los consejos que nos demos son preciosos.
Para los hombres y mujeres inteligentes,
No hay mayor demostración de la impermanencia que ésta.
¿Tengamos la diligencia debida para entender!
Los viejos y los jóvenes están propensos a enfermar.
Las circunstancias de tu propia muerte son inciertas.
Posiblemente tu muerte está próxima.
No te abandones en estrategias elaboradas para esta vida.
No abandones tu paz por los negocios.
No abandones tu felicidad en busca de la riqueza.
No abandones tu compasión en la ira.
Como que si existiera sólo un día para vivir.
Haz el bien para ti y para los otros.
Disfruta a tus amigos cercanos y a tu familia.
Aprende una nueva forma de arte para ser más sabio.
Ríe como un niño miles y miles de veces.
Disfruta de actividades diferentes a tu profesión.
Aunque encuentres la felicidad en aquello que se considera loco, ¡hazlo!
Esparce el amor y la compasión como los millones de rayos del sol.
Un corazón altruista trabaja sin esfuerzo por el bien.
Dale vuelta a tu corazón como una rueda—en todas direcciones.
Este terremoto es un maestro de la apariencia.
Si aún tienes dificultades para comprender la esencia de las enseñanzas
Después de una vida de escucharlas
Tal vez ahora tu corazón se ha conmovido.
Si tu mente aún no ha madurado
Después de haber completado novecientas mil prácticas preliminares
Tal vez ahora tu mente ha sido domada.
¡Alabo a los maestros de la existencia natural!
Para las personas impecables fallecidas
Con compasión y respeto desde mi corazón
Ofrezco esta serie de palabras como collares de flores.
En mis oraciones, no olvidaré.
Dedico mis acciones virtuosas a los que sufren.
Que sean liberados en una tierra pura.
Este es un poema espontáneo. Escrito por Ababa (Tenzin Wangyal Rinpoche) en Berlin, Alemania, 2015. Traducido del tibetano al inglés por Dr. Sangmo Yangri y Matthew Conover. Editado por Marcy Vaughn.

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